El Maquillaje
La calavera decorada con flores y arabescos — cada diseño cuenta una historia. El maquillaje de Catrina es un lienzo de identidad y tradición.
Esqueleta garbancera, musa de Posada, ícono de una cultura que le sonríe a la muerte con elegancia y rebeldía.
Descubrir la colección →José Guadalupe Posada creó "La Calavera Garbancera" en 1913 como una sátira social — una crítica mordaz a las clases altas porfirianas que renegaban de sus raíces indígenas para adoptar modas europeas. La muerte, decía Posada, nos iguala a todos.
Décadas después, Diego Rivera la bautizó "La Catrina" en su mural "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central", vistiéndola con el atuendo que la inmortalizaría: el sombrero de plumas y el vestido elegante.
Una curaduría de las expresiones más cautivadoras de La Catrina a través del arte, la moda y la tradición.
La calavera decorada con flores y arabescos — cada diseño cuenta una historia. El maquillaje de Catrina es un lienzo de identidad y tradición.
El sombrero de plumas evoca la elegancia porfiriana que Posada satirizaba. Hoy es un símbolo de orgullo cultural y resistencia estética.
Las flores, especialmente el cempasúchil y la rosa, enmarcan el rostro de la Catrina conectando la vida con la muerte en un abrazo floral.
La Catrina no es una calavera más. Es un espejo donde México se ve a sí mismo — elegante, irónico, orgulloso de sus raíces, y sin miedo a mirar la muerte a los ojos. — Ícono de una cultura inmortal"
Cada Catrina es una obra de arte. Cada mirada, una declaración. La tradición sigue viva.